La Ley de la Memoria Histórica debe salir adelante, no hacerlo, sería seguir bajo el yugo
En el día de ayer,
algunas de las
formaciones políticas
de izquierdas, llegaron
a un principio de
acuerdo sobre la Ley
de la Memoria Histórica.
El pacto al que en
principio han llegado,
sería que la Ley de la
Memoria Histórica,
declare ilegítimos los
procesos judiciales
abiertos durante la
dictadura del innombrable. La cual cosa podría abrir la posibilidad de dictaminar
la anulidad de dichos procesos, siempre que así lo considere oportuno la
judicatura. Por lo tanto, en aquellos casos en que se pida la revisión del proceso
judicial, la justicia dirimirá la idoneidad de declarar la anulidad del proceso en
cuestión.
Este principio de pacto de la Ley de la Memoria Histórica, al cual han llegado el
PSOE, IU, y IC, no lo subscriben parte de la izquierda, al considerar que la Ley de
la Memoria Histórica queda devaluada. Y se postulan por elaborar una ley que
verdaderamente haga justicia a la memoria histórica.
Otras formaciones, que también están por sacar adelante la Ley de la Memoria
Histórica, han mostrado ligeras reticencias, al no habérseles consultado sobre el
alcance de la ley.
Obviamente, todo indica, que este principio de pacto, estaría abierto a
modificaciones que pudiesen sugerir aquellas formaciones que abogan por la
promulgación de la Ley de la Memoria Histórica.
Por otro lado, esta la derecha reaccionaría, que pretende que todo quede igual,
ignorando la historia, como si nunca hubiera ocurrido nada de aquello que
obviamente sucedió, y encima dicen que es contrario al espíritu de la transición.
Entiendo que enaltezcan la transición, ya que fue un faraónico chantaje a los
demócratas, imponiendo todo aquello que les convenía a los partidarios de la
dictadura.
Esos que aspiran al gobierno, tienen la desfachatez de que se olvide todo aquello
que marco trágicamente el destino de mucha gente, como si no hubiera sucedido,
o como si pretendieran hacer creer que se salvó al Estado del cual tan orgullosos
se sienten, y que todo lo acontecido, transcurrió dentro de la plena normalidad.
No es cuestión de saldar cuentas, y lógicamente, la Ley de la Memoria Histórica,
no tiene esa pretensión, pero obviamente, tampoco se puede permitir que, la
derecha recalcitrante se siga saliendo con la suya, falseando hasta la saciedad
los hechos, hasta el punto de despreciar cínicamente que, se haga justicia de una
vez.
La Ley de la Memoria Histórica, también debe sentar las bases adecuadas, para
explicar todo aquello que sucedió durante el trágico periodo que va desde el 16 de
Febrero de 1936, hasta el 28 de octubre de 1982.
Es evidente, que conocer aquellos nefastos hechos, servirá para saber de donde
venimos, ya que si eso no se conoce, se corre el riesgo de volver a darse los
condicionantes que, nos haga experimentar acontecimientos trágicos similares.
La Ley de la Memoria Histórica debe salir adelante, no hacerlo, sería seguir bajo
el yugo.
